Chocolate y sexo:
la combinación perfecta

Al conocido como manjar de dioses se le han atribuido potentes propiedades afrodisíacas a lo largo de su historia, siendo objeto de los más variados y curiosos estudios. Descubre más acerca de la relación entre dos de los placeres más disfrutados en el mundo, así como formas creativas de darle uso en la cama a este producto derivado del cacao.

Chocolate y sexo, la combinación perfecta |  Mundo Chocolates
Mundo Chocolates Carmen Alicia Mendoza
Texto de: MundoChocolates.com
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Introducción

El vínculo entre el sexo y el chocolate ha formado parte de la evolución de este sensual manjar desde los orígenes de su historia. Los términos de esta relación han sido objeto de los más diversos estudios con resultados sorprendentes pero no concluyentes, aún cuando lo que resulta obvio para los amantes de esta delicia gastronómica es que no debería separarse un placer del otro.

Las propiedades afrodisíacas del chocolate han sido mencionadas desde hace mucho tiempo; se dice que el emperador azteca Moctezuma II, en el siglo XV, bebía vasos de chocolate antes de entrar a su harén aumentando con ello su resistencia. También se menciona su uso en las cortes europeas, siempre relacionado con el estímulo del placer sexual.

Durante el siglo pasado y el actual, el chocolate y su vinculación con el sexo han sido objeto de numerosos experimentos en todo el mundo. Algunos de ellos se han centrado en la relación científica entre su consumo y el disfrute sexual, mientras que otros han estado dirigidos a explorar la relación subjetiva y simbólica entre ambos placeres. Y es que si algo no se ha puesto en duda es que el hecho de disfrutar de un trozo de chocolate derritiéndose en nuestra boca constituye en sí mismo un placer de gran sensualidad.

Química del amor

La primera vez que se sugirieron en la comunidad científica las propiedades afrodisíacas del chocolate fue en 1983 cuando los doctores Donald Klein y Michael Liebowitz, del New York State Psychiatric Intitute, relacionaron la sensación de enamoramiento con la producción de feniletilamina, neurotransmisor con un efecto similar a las anfetaminas.

El chocolate es un alimento especialmente rico en esta sustancia que tiene la propiedad de estimular la producción de hormonas como la dopamina y la noradrenalina, generando con ello sensaciones de placer, euforia y bienestar que se relacionan con el enamoramiento. Se ha planteado que el cerebro humano sintetiza este compuesto durante el orgasmo.

Y es que el chocolate es un alimento con grandes propiedades en nuestro cerebro emocional, como producto de la acción de esta y otras sustancias presentes en el cacao. Contiene el Triptófano, aminoácido que al actuar con el azúcar y la manteca de cacao, aumenta el nivel de serotonina en nuestro organismo, y que es un neurotransmisor influyente en el humor que además regula el sueño, el apetito y la presión sanguínea, además de tener efectos afrodisíacos.

A este cóctel se suma la Teobromina, alcaloide similar a la cafeína que estimula atención y el rendimiento, así como la anandamina, componente al que se atribuye el carácter adictivo del chocolate, que activa los neuroreceptores produciendo sensaciones de motivación, placer, euforia y relajación.

La acción en conjunto de estas sustancias se ha relacionado con la disposición para mantener relaciones sexuales más satisfactorias. Sin embargo, al ceñirse estas propiedades al ámbito cerebral y no fisiológico, se han puesto en duda las propiedades afrodisíacas de este alimento, atribuyendo que en todo caso, se deben a la carga psicológica de su consumo.

Un Mundo Inmenso de Chocolates

Bajo la lupa

La cantidad de estudios que se han realizado para explorar el vínculo entre el sexo y el chocolate es tan amplia, como sorprendentes y curiosas sus conclusiones. Así tenemos que en el año 2007 un equipo de investigadores de Mind Lab en el Reino Unido, encabezados por el psicólogo David Lewis, comparó las sensaciones entre un beso apasionado y comer un trozo de chocolate.

De esta manera, al colocar electrodos en la cabeza y monitores cardíacos en las parejas objeto de este estudio se pudo comprobar que el consumo de un bombón de chocolate previo a un beso apasionado cuadriplicó los latidos del corazón, resultado sorpresivo e intrigante para los propios investigadores, quienes sugirieron que el alimento resultaba más excitante que el beso en sí mismo.

Investigadores italianos por su parte, liderados por Andrea Salonia en el año 2006, trataron de medir el impacto del consumo diario de chocolate en la función sexual de las mujeres. Las conclusiones del experimento publicadas en el Journal of Sexual Medicine sugieren que las féminas que comieron esta pequeña golosina presentaron más altos niveles de deseo, excitación y satisfacción sexual, aún cuando no se establezca si esto sucede por razones físicas o psicológicas.

Por último, se han realizado varios sondeos de opinión dirigidos a determinar la preferencia de las personas al ponerlas a elegir entre el sexo y el conocido como manjar de los dioses. En el Reino Unido un 52% de las mujeres dijo preferir el chocolate, mientras que en Francia estos niveles aumentaron hasta el 57%.

Excitante ingrediente

Si algo no deja lugar a dudas es que el chocolate es un alimento de gran sensualidad que puede ser utilizado durante el sexo para incrementar su carga erótica. Consumirlo antes de la relación sexual es una gran idea, pero incorporarlo en los juegos sexuales es aún mejor.

En estos momentos la industria del chocolate ofrece innumerables maneras de disfrutar de esta provocativa delicia; así podemos hacer uso de pinturas corporales de este producto derivado del cacao, o siropes, consumiéndolo servido en el cuerpo de tu pareja. También tienes a disposición aceites, cremas, lubricantes, ropa interior comestible y fetiches como zapatos de tacón elaborados de chocolate.

Y es que definitivamente, más que un sustituto del sexo, el chocolate puede ser un sensual acompañante del mismo.

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